1) Plantilla de reporte única, modular y dinámica. ESMA recomienda establecer una plantilla de reporte única y armonizada que integre los requisitos de información supervisora y estadística y garantice la proporcionalidad y la flexibilidad necesarias para adaptarse a las diferentes estrategias y tamaños de los fondos. Para ello, propone un enfoque modular.
Los módulos propuestos incluyen:
- Módulos Principales (Core): Obligatorios para todos los fondos. Incluirían la información estándar, como la identificación y los atributos de clasificación del fondo.
- Módulos Específicos (Targeted): Estarían diseñados para reflejar los atributos individuales del fondo, como su estrategia de inversión o su perfil de riesgo y requisitos específicos de información estadística o de supervisión.
- Módulos Temáticos Dedicados: Se centrarían en preocupaciones de supervisión específicas, especialmente en lo relacionado con activos de la cartera, como para fondos inmobiliarios, lo que permitirá capturar información detallada de activos físicos sin imponer cargas innecesarias a fondos de valores líquidos.
- Módulos Temáticos Complementarios: Se aplicarían a ámbitos como el uso y el cálculo del apalancamiento o la liquidez, en los que los riesgos guardan una relación directa con el seguimiento de la estabilidad financiera.
Adicionalmente, ESMA evaluará la idoneidad, el alcance y el diseño de los módulos de reporte ad-hoc para situaciones de crisis10 durante la elaboración de los futuros estándares técnicos (RTS/ITS). Este análisis integrará las necesidades de supervisión y criterios de proporcionalidad para garantizar una respuesta operativa eficaz ante posibles tensiones de mercado.
2) Semántica y diccionario de datos. Se propone el desarrollo de un diccionario de datos o términos común que defina semánticamente cada dato a reportar de manera única, eliminando las inconsistencias entre marcos normativos. Estas inconsistencias en las definiciones (como sucede, por ejemplo, con los conceptos de valor liquidativo o activos bajo gestión) son fuentes importantes de errores y de carga administrativa. Este diccionario debe abarcar todo el ciclo de vida de los datos, desde la definición y la recopilación hasta la validación, transformación y el análisis final. Además, el modelo deberá permitir que las definiciones sean legibles por máquina, independientes de la tecnología y compatibles con diferentes formatos.
3) Recopilación de datos a nivel nacional y su transmisión a un centro centralizado. La opción que se ha considerado más eficiente consiste en la recopilación de datos de supervisión y estadísticos a nivel nacional por la autoridad designada como único punto de recogida, para ser transmitidos, posteriormente, a un centro de datos a escala de la UE, gestionado por ESMA. Esta arquitectura simplificada se basa en el principio de «informar una vez, utilizar muchas veces», en el que ESMA sería la encargada de distribuir los datos al resto de autoridades relevantes. No obstante, la centralización completa del reporte no se descarta en el largo plazo.
En cuanto a la validación de los datos, se propone que ESMA actúe como filtro directo de todos los datos que se reciban. Con esto se busca eliminar las inconsistencias en la calidad de los datos, reduciendo, en consecuencia, la carga para entidades con actividades transfronterizas y facilitando su supervisión. Por otro lado, únicamente las autoridades con un mandato legal claro podrán tener acceso a los datos en el centro de ESMA, garantizando así la confidencialidad.
El establecimiento de un centro a nivel europeo permitirá, asimismo, la convergencia en materia de análisis y evaluación de riesgos, así como el desarrollo de herramientas supervisoras comunes para fortalecer la convergencia supervisora y el análisis de riesgos transfronterizos. El intercambio de información permitirá reducir de forma efectiva las actuales obligaciones de reporte duplicadas. Además, los datos podrán compartirse, si es posible legalmente, con organizaciones internacionales, como la Organización Internacional de Comisiones de Valores (IOSCO, por sus siglas en inglés), el Consejo de Estabilidad Financiera (FSB, por sus siglas en inglés), la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) o el Fondo Monetario Internacional (FMI).
4) Mayor granularidad. El informe aboga por un cambio hacia datos más detallados, incluyendo el reporte «valor por valor», cuando sea necesario, para permitir a las autoridades realizar sus propios cálculos y agregaciones. No obstante, se reconoce ciertos límites para que las autoridades puedan hacer estas agregaciones cuando hay cálculos que requieren el uso de modelos internos y el criterio de expertos.
5) Proporcionalidad. El principio de proporcionalidad debe aplicarse en el contenido (nivel de detalle coherente con la relevancia de los riesgos), la estructura (activación de módulos cuando las características del fondo requieran mayor escrutinio), la frecuencia (ajustarla para que refleje el perfil de riesgo, la escala y la relevancia de mercado del fondo) y la granularidad de la información (ajustando, si es posible, el nivel de desagregación para elementos específicos, según lo necesario). Por esta razón, un fondo de mayor riesgo, o más complejo, deberá aportar más datos que un fondo con una estructura más sencilla o un menor impacto sistémico.
6) Frecuencia de la información. Como principio general, la frecuencia debería ser mensual, en consonancia con los marcos de información estadística del BCE. No obstante, se contempla que distintos módulos puedan tener frecuencias diferentes (cierta información que evoluciona más lentamente podría ser reportada con menos frecuencia, mientras que el reporte diario se contemplaría para campos altamente sensibles al tiempo como el valor liquidativo, las suscripciones y los reembolsos). Adicionalmente, existiría la posibilidad de reportar información, a través de los módulos basados en eventos, como la activación o desactivación de las herramientas de gestión de liquidez. En cualquier caso, los criterios específicos se definirían mediante RTS e ITS.
7) Adopción del estándar ISO 20022 XML para la presentación de informes. ESMA propone adoptar el estándar de mensajería ISO 20022 XML para todo el reporte de datos de fondos. Este formato es reconocido internacionalmente, legible por máquina y facilita la automatización y la interoperabilidad con otros sistemas de reporte financiero de la UE.
10 Hay que tener en cuenta que, a su vez, el enfoque modular favorece la activación de módulos o de campos de información de manera ágil para responder a situaciones de crisis y realizar un análisis y actuación temprana.